lunes, 28 de diciembre de 2009

Movie # 37 Drugstore Cowboy (1989)

De chica siempre solía decirme mi abuela: "no apoyes los sombreros en la cama" a lo que yo respondía "¿por que no?" y ella contestaba "porque traen mala suerte, a tu abuelo y a mi no nos gusta."

Entonces mirando Drugstore cowboy escucho que la peor supersticion del personaje de Matt Dillon "Bob" y su novia Diane era la misma, entonces no hice otra cosa más que reirme al ver algo que creía tan particular de mis abuelos, tan poco común como "no querer sombreros en la cama", en boca de uno de esos personajes marginados de Gus que poco y nada tienen en común con mis parientes (eso espero al menos).

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De nuevo Portland, de nuevo las mismas calles de My own private Idaho, de nuevo los jóvenes marginados; esta vez drogadictos.

Lo que mas me impactó del film fueron las varias similitudes con otro film (más conocido tal vez hoy en dia que este film de Gus) llamado Requiem for a Dream.Los planos detalles con sonidos magnificados de Jeringas y drogas varias. El tratamiento del sonido o mejor dicho los efectos sonoros para crear metáforas, la madre de Bob, esa especie de Sarah Goldfarb escondiendose de sudrogadicto hijo, pero que en el fondo es lo único que le queda. La novia de Bob y la separacion de ellos por las drogas. En fin, muchísimas similitudes y sin embargo creo que elijo el film de Gus.

Matt Dillon es el protagonista de esta historia sobre unos adictos que, se la pasan asaltando farmacias, tienen su verano de adictos (en  donde todo es diversión), despues les llega el otoño y el invierno.  Como sabemos el invierno implica limpieza general, desintoxicación y re-inserción social. Debo decir que (y por esto elijo a Gus sobre Aranofsky) el film no toma partido; no es moralista, no se decide. Es el espectador quien debe hacerlo. En Requiem, la tragedia esta contemplada desde el vamos; es una condena bastante cruda al mundo de las drogas. Drugstore cowboy también está planteada desde el lado del consumidor, del lado del enfermo (aunque tambien los vemos negociarlas drogas) pero, los sucesos ocurren uno tras otro, e incluso sucesos inesperados que dejan al espectador en la posicion de "condenar", si así lo desea, o tan solo observar el pasar de las cosas desde afuera. Y como siempre, todos sabemos que la vida puede ser muy irónica, sobre todo en una película de Gus donde (por lo que vi) sus protagonistas jamás van a ser felices en el sentido de "todo lo que realmente quiero esta aqui, ahora conmigo y no necesito nada mas" aunque la película se termine, incluso aunque sus personajes mueran, tenemos la certeza de que sólo vimos un fragmento, que la historía sigue y sigue; desde esa perspectiva, el final no importa porque todo final es relativo y la história en cuestión se convierte en una anécdota más sobre la vida en calles de Portland.

Esto es todo por hoy amantes de la pantalla grande!

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