domingo, 24 de enero de 2010

Primera mención honorífica: Singin in the Rain (1952)

Mención honorífica, porque se trata de un musical que vi al menos cinco veces, (sólo en los últimos dos años) y a lo largo de mi vida le sumaría otras tantas. No es un film nuevo que engrosará mi lista pero quería escribir sobre él porque hoy ejercité verlo de un modo diferente.

Photobucket

Desde el comienzo pretendí verlo a través de los ojos de Truffaut y los integrantes de la Nouvelle Vage; o al menos como alguien de 1952. Demasiada pretensión para alguien que no es ni actriz, pero fue lo que me propuse para tratar de dilucidar por qué este es según muchos directores y sobre todo las críticas de Truffaut y la gente Nouvelle Vage, “El mejor musical de la historia del cine”.

Lo primero que pensé fue: efectivamente es el “mejor musical de la historia del cine” porque literalmente se trata de la historia del cine. Habla del Star System, de la hipocresía de Hollywood, de los Studios, del origen del cine sonoro y también la decadencia del cine mudo. Muchos musicales se basan en la creación de un espectáculo musical, este no es la excepción, pero no muchos hablan de lo que es hacer cine y hacen un musical sobre la industria fílmica en sí, siendo el colmo de lo auto-referencial.

Esta soy yo tratando de pensar como Truffaut: Pensé en la línea del primer monólogo de Gene Kelly y yo siendo Françoise pensé que tampoco recibí esa educación privilegiada de conservatorio, de hecho todo lo que aprendí lo aprendí escapándome de mi casa, viendo films en el cine y abstrayéndome del mundo. Porque Don Lockwood dirá que aprendió viendo los espectáculos mas refinados de teatro cuando en realidad lo vemos colarse en el cine con su mejor amigo. Y pensé Don lockwood se parecía a mi cuando era chico, admirando ese maravilloso mundo que vende el cine; así que el mecanismo de identificación esta en marcha. De Don Lockwood de niño al pequeño Antoine Doinel en los 400 golpes hay unos pocos pasos.

Después están: el despliegue, la grandilocuencia, la hipocresía, las extorsiones, las salas llenas, los futuros que penden de un hilo pero por sobre todo la magia, las canciones reconocidas de la MGM, la ironía, Arthur Freed, Stanley Donnen, Cyd Charisse, Debbie Reynolds, Jean Hagen y Gene en esa gran fabrica de ilusiones que llamamos cine y que tiene el poder de atracción gravitacional de un sol para muchos de nosotros.
Nos veremos en la próxima etapa de la maratón Gene Kelly.

(Nota del Autor; este será el mejor musical de la historia del cine, pero el mejor musical de todos sigue siendo Moulin Rouge!)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias amante del séptimo arte por comentar en mi blog!