lunes, 22 de marzo de 2010

Movie # 120 Where the Wild things are (2009)

PhotobucketCiertamente no fue lo que esperaba ver, en verdad no se que esperaba ver de un libro ilustrado que no tiene mas de 20 páginas y cuarenta o cincuenta líneas de texto.

Sin dudas por el estílo de prosa y lenguaje poetico que utiliza el cuento esperaba ver algo de eso, tal vez en un narrador en Off, y en cierta manera, tenia la espectativa de encontrarme con algo más cercano a "La historia sin fin" que lo que realmente vi.

Creo que hace una lectura correcta del texto, de hecho la simbología que utiliza parece rellenar los huecos que dejarían en la trama la evidente falta de acción real que posee el cuento en prosa de Maurice Sendak.

Spike Jonze hace incapié en la psicología alterada y en los problemas de conducta de nuestro "salvaje" niño protagonista, llamado Max. Si alguién me pregunta diría que se trata de un niño que mas que una buena reprimenda necesita inmediatamente ayuda profesional, pero es eso en donde Jonze quiere poner el enfásis, hasta que punto la imaginación sirve de "autoayuda" y hasta que punto estamos frente a un caso clínico.

El libro abunda en tonos tierra, y es obvio que la fotografía del film usa y abusa del color lo cual hace todo mas lamentable y melancólico. La banda sonora compuesta por la ex de Spike, la genia y salvaje loca de Karen O de los yeah yeah yeah se amolda perfectamente ala estética del film, cual gritos en la mente de un esquizofrenico luchando por escapar de su condición.

En cierto modo creo que no imaginaba el film tan patético y terrible, no en el sentido que estamos acostumbrados con los cuentos de hadas. No hay hadas aquí despues de todo, hay bestias salvajes, y Max no es un personaje con el quien te vayas a identificar. (O sí quien sabe, pero la identificación no es fácil.)

Las dos primeras escenas del film te preparan, por la violencia y la autodestrucción infantil para lo que se vendrá. No es Disney, es Jonze, y por ende también se nota la ausencia de Kaufman a nivel guión aunque la maestria de Jonze como director permanece indiscutible. La simbología es bastante obvia, al menos para mi, comparada con sus otros films, y sin embargo pese a que sea "más fácil de ver" que otros de su filmografía, no por eso va a resultar "más fácil de digerir". Jonze no va a utilizar artilugios, decorados maravillosos o colores brillantes para hacer mas "pasable" esta historia a los mas pequeños. La soledad, el abandono, desasociego, frustración y tristeza (por no decir depresión) es el clima que se vive a lo largo de todo el film, que después de todo constituye como bien leyó en el libro de Sendak, la lucha interna de un niño problemático que no puede adaptarse a su familia, al encontrarse con seres más problemáticos que él.

Esto es todo por hoy amantes del septimo arte!, con la duda existencial de si el mundo apestaba mas cuando eramos niños o ahora que somos adultos, porque sinceramente no lo recuerdo demasiado. Nunca tuve una isla con monstruos gigantes adonde escapar... creo.

Tantas historias sobre personas que no pueden adaptarse contadas para niños me estan afectando demasiado.

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