lunes, 17 de mayo de 2010

Movie # 176: Gigí (1958)

"Thank Heaven for Little Girls!".


Película dirigida por Vicent (mi consentido) Minelli, y con Vestuario de mi diseñador de vestuario favorito de todos los tiempos: Cecil Beaton.



Alguien podria decir que se trata de una especie de revamp de My fairLady y probablemente tendría razón, si no se tratase de un cuento de Collete primero (la misma autora de Cherì) , llevada al musical después.

La obra de collete retrata la historia de Gigi, una niña de 14 años (o 15) que es educada por su abuela y su tia para ser una cortesana (si como leen) y entretener a los hombres ricos ( y en su mayoría viejos) de alta sociedad.

Si nos quedamos con esto, la historia de Gigí podria ser leída como el caso de Villegas, en Buenos Aires, con tres hombres explotando a una menor, al ritmo de la cancion "Thank Heaven for Little Girls". Por suerte, podemos despegarnos de la realidad contemporánea y ver este film por lo que es sin aferrarnos a las lecturas aberrantes que nuestra "desencantada" epoca nos tiene acostumbrados.

Gigi, se transforma en una cortesana, y es así como conquista el amor de Gastón quien no la notaba sino no se ponía, el imponente traje blanco con plumas en los hombros diseñado por el magnífico Cecil Beaton.

Por suerte para Gigi, Gaston descubre que no puede permitirle ser una cortesana, y entre cancion y cancion se da cuenta lo mucho que ama a esta "pequeña" pícara revoltosa, nieta de una antigua cortesana a quien su tio amó allá por algún tiempo atrás.

Barroca, exhuberante, deliciosamente diseñada y frívolamente "belle Epoquè" en donde era una práctica común esto de tener cortesanas revoloteando por allí (incluso de las menores de edad, porque convengamos que no se vivía hasta mas de los 40) y hombres empedernidos en su soltería, para un film un poco más cálido que My fair lady, porque al final de "Gigí" el amor triunfa. En cambio, en "My fair lady" lo que triunfa es la imposibilidad de volver a ser lo que se "era" antes de educarse y el inconformismo con el presente, para una protagonista que decide vivir con su amor sin casarse porque, no necesita de eso.

¡Como quisiera tener un vestido de Cecil Beaton!, y como quisiera que la sociedad no lea las obras de arte desde el presente sino considerando el lugar y tiempo de donde las obras salieron, y los hechos sucedieron... de esa manera, ni polanski estaria preso cuando tuvieron 30 años para encarcelarlo, ni las personas iletradas dirían que "Muerte en venecia" es "pedófila", ni defenderían a tres abusadores, solo porque la niña en cuestion tiene una "moral" reprobable.

¡Basta de lecturas aberrantes, y analfabetismos morales!. No todo es blanco o negro ...por suerte existe el gris... y el technicolor de Gigí.

Esto es todo por hoy amantes del septimo arte!

2 comentarios:

  1. Gracias! le cambie la plantilla porque me parecia mas desorganizada la otra!

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¡Gracias amante del séptimo arte por comentar en mi blog!