martes, 1 de junio de 2010

Movie # 191: Orlacs Hände (1924)

Definitivamente no puedo ver cine mudo en la televisión publica.  Definitivamente tampoco puedo ver cine mudo a eso de las dos de la mañana.

Dirigida por Robert Wienne, en un film grita expresionismo alemán por todas partes, como el gabinete del Doctor Caligari, pero en otro sentido. No hay escenarios  cubistas o expresionistas, sino que es la historia, la que se tiñe de expresionismo, así como la interpretación.

Evidentemente los emigrados Alemanes llevarían consigo toda esa  carga de conocimientos en relación a la fotografía y al diseño de los personajes, para crear lo que posteriormente sería conocido como la galería de monstruos de Universal, y este es el origen de todo.



Cuando digo que no puedo ver cine mudo en la televisión publica me refiero a que, en verdad no se puede ver cine mudo si uno no tenía planeado ver cine mudo, y es que el cine mudo (al  que no me gusta llamar mudo porque el sonido y la  musique son tan fundamentales como la pregnancia de las imágenes) demanda todo otro universo y otro planteo por parte del que se va a sentar a ver una Silent Picture, que no  da para ver como si se tratara de cualquier otro film  que pasan en la TV.

De hecho, me di cuenta con las manos de Orlac, que no se puede ver cine mudo si uno no tiene el  100% de la atención enfocado  a eso. Ningún film debería  ser visto sin el 100% de la atención avocada a él ( ningún film de Autor), pero evidentemente es allí en donde se llega a la contradicción de que la TV tiene una tendencia a lo reiterativo, a lo serial y a lo autoreferencial.  Evidentemente la tv mutila a los Films, pero todavía mas cuando, la TV que se vuelve radio, que queda funcionando mientras atravesamos diferentes habitaciones o hacemos otras cosas ademas del mirar (como  si mirar no fuera trabajo suficiente). El cine mudo no es bueno para la tv, es mas todo el cine sonoro cuesta en TV, así que imagínense esto: las dos de la mañana, película muda de cine alemán, con locutor que lee los intertitulos (me molestaba soberanamente el locutor) se convirtieron en  mi infierno personal durante un buen rato.

Habiendo disfrutado de Metrópolis, de El gabinete del Dr   Caligari, del Perro Andaluz, y Nosferatu (entre otras), fue un golpe terrible el darse cuenta como la TV le juega en contra al género y como para peor no se demasiado de cine mudo.

Es bellisima la pregnancia de las imágenes, el trabajo con las poses, y sin dudas el argumento más que poético (y terrorífico) que tiene este film. Por casos así es que me doy cuenta  como se había llegado  a un refinamiento del lenguaje cinematográfico antes del sonoro, mas que fantástico, y como de la noche a la  mañana un invento hacía tambalear todo. Con razón Chaplin se resistía al mudo. Pero  se que todavía me faltan muchos kilómetros  de nitrato de celulosa y celuloide por  andar, y mucho mas que mirar y definitivamente eso no se  puede hacer cuando una está super cansada, a las dos de la mañana y con un locutor que me lee los intertítulos cuando Dios (o el demonio) me dio estos ojos para leerlos por mi cuenta.

Keaton, Chaplin, Einsestein, Grifith, Lang, Garbo, Valentino... Demasiados nombres que  no estoy mirando.

PD: lo gracioso es mientras veía este film pensaba que en la actualidad se pueden re-implantar manos del accidentado y que a Orlac no le hubiese pasado nada de lo que le paso en el film, si hubiera vivido el día de hoy ¿o si? http://www.20minutos.es/noticia/337893/0/implante/mano/bionica/ que buen título para un film actual  de terror a lo Universal, llamado "Las manos bionicas de Orlac"  Es evidente que a la realidad le sigue gustando imitar a la ficción...

Esto es todo por hoy amantes del séptimo arte!

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