domingo, 30 de julio de 2017

Crítica | The miracle worker (1962)

Introducción Off Topic:


¡Hola mis amantes del séptimo arte! En este espacio les cuento un hecho paradigmático. En lo que a libros respecta, los clásicos si no son de mis autores favoritos, me cuestan horrores, puedo tardar un mes en leer algo. Prefiero la literatura contemporánea y lo que es peor : disfruto de lo juvenil. Lo se *Directo a la hoguera* por eso es gracioso el hecho de que con el cine me sucede todo lo contrario: prefiero lo clásico a lo moderno. Se que siempre puedo descubrir una gema olvidada o desconocida que admirar y soy feliz con el cine de antes. No lo puedo explicar en dos oraciones. Ocasionalmente aparece un faro contemporáneo en medio del caos reinante pero en un clásico uno puede confiar ciegamente. *Guiño, Guiño* la siguiente película habla de una chica y una maestra ciega (Que alguien me detenga con los juegos intertextuales!!!)




Crítica:


Pocas veces veo una película con dos actuaciones tan monstruosas, tan fisicas, tan abrumadoramente perfectas como las que verán de parte de Anne Bancroft en el rol de Anne Sullivan Y Patty Duke en el papel de Hellen Keller. Tuve que entrar a IMDB para asegurarme que les hayan dado el oscar a las dos y si así fue. Que genial ese júbilo que sentis de que la academia de artes audiovisuales hizo justicia y reconoció a estas dos grandes actrices, aunque una solamente debe tener diez o doce años.

La película está dirigida por Arthur Penn y quizás su nombre le suene porque es el mismo director de Bonnie and Clyde. Su dirección es magnífica. Hay unos juegos de doble exposición y utilización película de grano ruidosa para reconstruir la mirada distorsionada de esta maestra que se enfrenta a la titánica tarea de enseñarle a una niña ciega, sorda y muda.




Lo excelente del film es que ella no siente compasión por su alumna porque ella piensa que todos la subestiman. En ese sentido la película le da otro significado al de terapia alternativa y amor duro. Literalmente se golpean la una a la otra. El film va en un crescendo de los métodos de la maestra para ganarse a su pupila.

 

En un momento pensé que este es un film ideal para mostrar en un profesorado para disuadir a aquellos que quieran ser docentes... pero luego llega el final y todo el sacrificio merece la pena, entonces te demuestra que vale la pena enseñar... ¡Siempre!. De más está decirles que esta espectadora lloró como una descosida y es que ese final es tan esperanzador, es un film tan duro que cuando el final llega es un alivio y una sorpresa... y eso se debe a la buena dirección . El final llega en el momento justo. Nunca un balbuceo fue tan emocionante en toda la historia del cine.

Es una prueba de como se puede hablar de otros temas, como lo es el aprendizaje y personajes reales sin caer en ese lugar común de explotar y subestimar a quien esta en el lugar de la supuesta "minusvalía". Creo que películas así me recuerdan que el cine puede ser grandioso y terrible al mismo tiempo. La fotografía en blanco y negro hace todo mucho mas dramático que si hubiera rebozado colores. Y el trabajo que hay en los encuadres y los fuera de foco, son cosas que pocas veces se usan en la actualidad en detrimento de efectos mas elaborados en CGI.





5 claquetas de 5



2 comentarios:

  1. hola! amo el cine clasico en blanco y negro, y Anne Craford es una genia.No la conocia en esta pelicula asi que hoy domingo, luego de las votaciones me sentare en mi sillon! mil gracias, besotebuho.

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    1. Creeme que no te vas a arrepentir (L) nos leemos besotes!!!

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